Angel Samuel

Tú cálida llama

Adoro tus lindos ojos,

Pero duelen, son abrojos,

Pues no sé, pero me quieren,

Son indecisos, pero me ven.

 

No termino de entender,

Y tanto me gustaría saber,

Si tan bien me podrías amar;

Pues te deseo coronar.

 

Eres la reina de mi alma,

Haciendo brotar una llama,

Que nunca logro apagar;

Lo sé me voy a enamorar.

 

Por mucho que te odie,

Tu con calidez me sonríes;

Solo te veo tan tierna,

y la llama será eterna.

 

Mi mente no se cansa,

Y mi corazón en ti piensa;

Deseo un simple momento,

Para que sepas lo que siento.

 

Se que existo y de lejos,

Miro todos tus reflejos;

Te entiendo y se cómo eres,

Tan solo espero me ames.

Autor: Samuel Fuentes