Adoro tus lindos ojos,
Pero duelen, son abrojos,
Pues no sé, pero me quieren,
Son indecisos, pero me ven.
No termino de entender,
Y tanto me gustaría saber,
Si tan bien me podrías amar;
Pues te deseo coronar.
Eres la reina de mi alma,
Haciendo brotar una llama,
Que nunca logro apagar;
Lo sé me voy a enamorar.
Por mucho que te odie,
Tu con calidez me sonríes;
Solo te veo tan tierna,
y la llama será eterna.
Mi mente no se cansa,
Y mi corazón en ti piensa;
Deseo un simple momento,
Para que sepas lo que siento.
Se que existo y de lejos,
Miro todos tus reflejos;
Te entiendo y se cómo eres,
Tan solo espero me ames.
Autor: Samuel Fuentes