Kamar Oruga

Hombre del Ocaso

¿Hacia dónde debemos ir?

Muchas veces, en el camino del pensamiento, me someto a un sentido de inercia tan inexpresivo como místico; el pensamiento toma el control de mi voluntad y me arroja al fondo de un vacío.

En ese momento, casi abducido por una noción desconocida, me siento no-ser, aislado en un mundo de símbolos que pretenden ordenar, clasificar, y dar significado a un mundo proyectado directamente desde los sentidos. 

 

No hay metafísicas que expliquen una sonrisa o entidades divinas que no se sientan mínimas frente a la fragancia de una flor.

Sin nunca completarnos y viviendo casi sin saber, así vivimos, en la distancia entre el día y la noche, tanto iluminados en el día como oscurecidos de noche. 

 

Vivo el simulacro del exterior como sombra real y falsa desde el interior, cosa que surge como eco de otra cosa desconocida; eterno encadenamiento de intuiciones metafísicas que nada significan. 

 

¿Qué tienen que ver conmigo los astros, las estrellas y los dioses? 

Inutilidad cósmica, del lugar del que venimos hacia allá vamos.