Apartan tu cabello de las olas del mar
y me veo atrapada en la red de tu recuerdo,
tu imagen clavada en la punta de mi delirio
es la inmediatez del silencio,
la rosa de tu juventud
es la única nota desesperada
que cae en el abismo imposible de tus palabras.
Te besa el tiempo
y no sientes nada,te arrodillas a los pies
de un junio desordenado,caótico,libre,
lleno de recuerdos pintados sobre el espejo del alma
quieren callar y no callan,
que quieren gritar y no gritan,
sólo le preguntan a la vida por qué eres tan sabia
tan volcánica,tan misteriosa a veces ternura
y otras falacia, a veces acantilados otras y a tu espalda la nada.
Siento en mi piel los murmullos de tu leyenda,
el color de los edificos blancos que siempre fueron abogados de un verso,
la luz de tu amor cubriéndolo todo sobre un fragil lamento
que es el comienzo de todo :tu voz.
El silencio es la victoria de cada una de tus batallas.
Es el abrir los ojos a la imprudencia de un pasado que se resiste a abandonarme.
La quimera absoluta de darle un nombre a mi carne,
un refugio a tu piel y tu rostro.
¿Podrás perdonarme?