En paraisos perdidos
En tierras deformes
Donde Nada tiene sentido
Solo tus cojones
Como Angeles caidos
En mares enormes
Como Presos de ese ruido
Y de silencios sin nombre
En ias montañas sin destino
En el fuego y en los bordes
Es gritar en los pasillos
Hasta perder nuestras voces
En estudios diluidos
Con la risa en los bordes
Si todo está dividido
Que queda entonces?