Noa Subin

EL ARTE DE LA REFLEXIÓN ELEGANTE

EL ARTE DE LA REFLEXIÓN ELEGANTE

 

Entre poetas, buscamos la belleza en la reflexión,

no en la simple emoción ni en la exhibición;

buscamos el verso que invita a la introspección,

el que ilumina la mente y serena el corazón.

 

Elegancia en el lenguaje

cada palabra elegida con cuidado y precisión,

evitando lo vulgar, buscando la sutileza;

la frase precisa, la imagen evocadora,

el ritmo que acaricia el oído y el alma.

 

Profundidad en el pensamiento

no temas superficiales, sino temas trascendentes,

la vida, la muerte, el amor, el tiempo, el ser;

abordados con honestidad y valentía,

sin caer en dogmas ni en lugares comunes.

 

Equilibrio entre forma y contenido

la estructura cuidada, la métrica medida,

el verso libre con ritmo y musicalidad;

que la forma acompañe el contenido,

que lo realce y lo haga más profundo.

 

Sencillez en la expresión

evitar el exceso de adornos, el barroquismo vacío,

buscar la claridad, la transparencia;

que el mensaje llegue directo al lector,

sin necesidad de artificios ni de rodeos.

 

Respeto por la tradición

conocer a los clásicos, aprender de ellos,

pero sin imitarlos ni repetirlos;

buscar la originalidad, la voz propia,

sin renunciar a la herencia recibida.

 

Humildad ante la creación

saber que la poesía es un misterio,

que no se puede controlar ni dominar;

dejarse llevar por la inspiración,

con gratitud y reverencia.

 

Entre poetas, aspiramos a crear un arte

que eleve el espíritu, que nutra la mente,

que consuele el corazón;

buscamos la reflexión elegante,

la poesía que perdura en el tiempo y en el alma.