Sé que voy a recordarte por todos los años que compartimos, por los mensajes, las risas y las quejas por el día a día.
No puedo creer que ya no podré tener platicas diarias contigo , pero seguirás aquí conmigo porque formas parte de mí, porque me enseñaste con tu empatía, tu perseverancia y tu esfuerzo diario el tipo de persona que quiero ser, la clase de persona que este mundo necesita.
Y me harán mucha falta tus consejos, tus burlas y tus ánimos al final del día, pero tu recuerdo será mi impulso porque nunca me dejaste desistir y sé que me acompañarás por siempre.