Roy Angelo Ruiz

He quedado con una mujer

He quedado con una mujer

en solo hacer el amor sin enamorarse

Y en eso le mentí

Ella es joven y siéndolo cree

que la carne y el alma se pueden separar

pero yo que lo he vivido, sé

que son dos universos que existen mutuamente

uno para el otro

la carne no se olvida

el olor no se olvida

ni la voz

ni el gemido

ni el vientre suave de una mujer

ni los labios, ni los besos

los hombres vivimos para eso

todo lo que hacemos, lo hacemos para la mujer

para en sus ojos ser valiente

valioso

digno

y la caricia de una mujer es en torno

la tortura más bella

la isla al náufrago

un rayo de luz en el tártaro

el ave que vuela sobre el campo de batalla

mira lo que los hombres hacen con su vida

guerra y amor

el soldado que escribe poemas antes de pelear

somos, los hombres, una contradicción

la mujer es el orden

nuestra musa

por ella haríamos, mataríamos, daríamos

toda la vida

ella me mira y piensa, ¿qué pasará mañana si no la quiero?

Si duermo con otra

si me entrego

y ¿qué será de nuestro pacto?

El pacto de no enamorarse

pero me llama y volvemos a empezar

volvemos a caer en la trampa de la carne

no se puede compartir solo la carne

también se comparten los sueños

la inspiración y la soledad

también se comparte el dolor y el pasado

y poco a poco, como dos planetas que se encuentran en la oscuridad

dos almas quedan unidas en una órbita

así funciona la gravedad

he quedado con una mujer

en solo hacer el amor y no enamorarse

pero ella es joven y no sabe

que a cualquier mujer que caiga en mis brazos

le regalo el corazón