No creía posible revivir después de mi funeral; la ciencia dice que es imposible. Cuando te fuiste, me mataste: me dejaste muerta, sin nada…pero reviví.
Sin embargo, hoy puedo decir que me siento muerta, pero viva; que estoy triste, pero logro levantarme de la cama y continuar como si nada pasara.
Tú ganaste, te llevaste todo de mí y me dejaste vacía. Me apuñalaste cuando yo solo quería abrazarte.
Pero todo pasa, todo sana, incluso esa herida que creía corrompida. Gracias por mostrarme que sí hay vida después de la muerte; que la vida no solo es tenerte, sino también olvidarte
-Fernanda