Yo busco aquella de la piel morena
Que guarde del verano la virtud;
Al ver tu tez y tal similitud,
Quisiera yo saber si eres mi pena.
Persigo unos ojazos muy profundos
Que miren con genial exactitud;
¿Los tuyos tienen esa magnitud,
o son casualidades de este mundo?
Su risa debe ser la más hermosa,
Con un matiz sutil de ingratitud;
La tuya tiene esa misma actitud,
Volviendose coqueta y maliciosa.
Y busco unas manos suaves como brisa
Que me brinden su paz y esclavitud;
Si las tuyas me causan inquietud,
¡Que Dios me libre de tu tacto y tu risa!
Esteban Lopez