Eres tan hermosa como tu nombre, Julieta,
desde que te vi mi corazón por ti se inquieta.
Tus ojos tienen un brillo encantador,
y tu sonrisa me llena de amor.
Me contagias de risa con tu alegría,
iluminando por completo mi día.
Tu mirada tiene algo especial,
algo bonito y difícil de igualar.
Cuando estás cerca todo se siente mejor,
como si el mundo tuviera más color.
Y aunque parezca imposible de explicar,
cada día me gustas un poco más.