AMOR
Amor…
Sé que entre el murmullo del silencio,
entre el viento que acaricia la noche
y la soledad que se sienta junto a tu ventana,
hay un instante en que cierras los ojos
y mi nombre atraviesa tus pensamientos
como una estrella fugaz en la oscuridad.
Sé que me piensas y me extrañas,
que buscas mi presencia en los rincones del recuerdo,
en aquellas palabras que aún viven en tu alma,
en las promesas que el tiempo no ha podido borrar,
ni la distancia ha logrado vencer.
Amor…
Sé que en mí piensas esta noche,
cuando la luna derrama su luz sobre tu rostro
y el cielo parece guardar nuestros secretos.
Quizás un beso mío te roce la memoria,
quizás sientas mis manos en el aire,
como una caricia invisible que te envuelve despacio.
Me abrazo a tu retrato
y lo beso tantas veces
que mis labios terminan pronunciando tu nombre.
Lo miro en silencio,
como quien contempla el tesoro más valioso,
y en cada mirada descubro nuevamente
la razón de todos mis sueños.
Amor…
Te pienso tanto que mis pensamientos
emprenden el camino hacia ti.
Cruzan montañas y océanos,
atraviesan la niebla de la madrugada,
vuelan con las alas del viento
para llegar hasta donde estás.
Y mi beso, amor mío,
va viajando entre las sombras de la noche,
buscando la dulzura de tus labios,
llevando consigo todo aquello
que mi corazón no puede callar.
Llega a ti como llega la noche,
serena y profunda,
como llega la lluvia a la tierra sedienta,
como llega el amanecer después de la espera,
como llegan los sueños cuando el alma los necesita.
Amor…
Hay noches en que tu ausencia pesa tanto
que el reloj parece detenerse.
Las horas se vuelven eternas
y cada minuto lleva tu nombre escrito.
Entonces miro las estrellas
y les pregunto si también te están mirando,
si pueden contarte cuánto te extraño,
cuánto te amo en la distancia.
Porque aunque no estés aquí,
habitas cada rincón de mi vida.
Vives en mis recuerdos más dulces,
en mis canciones favoritas,
en el perfume de las flores después de la lluvia,
en cada suspiro que escapa de mi corazón.
Amor…
Si esta noche el silencio te acompaña,
escucha con atención.
Entre sus notas suaves viajará mi voz,
susurrándote palabras de ternura.
Y si el viento toca tu ventana,
no temas abrirla,
porque quizás sea mi amor
llegando hasta ti para abrazarte.
Y mientras la luna vigila nuestros sueños,
yo seguiré pensando en ti,
amándote en cada latido,
extrañándote en cada instante,
esperando el día en que la distancia se rinda
y pueda volver a perderme en tus brazos.
Hasta entonces, amor mío,
seguiré enviándote besos con el viento,
caricias con la lluvia,
y poemas con cada noche.
Porque te extraño tanto
que mi alma camina hacia la tuya,
porque te amo tanto
que ni el tiempo ni la distancia pueden apagarlo,
y porque, aun lejos de mí,
sigues siendo el hogar donde descansa mi corazón.
—Luis Barreda / LAB
Tujunga, California, EUA
noviembre de 2018.