Un beso
y la noche inicia.
Otro beso
y la noche termina.
Y entre un beso
y otro beso,
huye como sombra
sin destino la vida.
Pero amarte es fuego
y el deseo limpia.
Los labios mordidos
y la gastada risa.
Volver a sentir
y morir de dia.
Por una noche sin fin
tan llena de heridas.
Un beso sin hora
que llena y vacía.
Las tardes sin rumbo
de horas marchitas.
Agua de lucero
entre beso y vida.
Riegas la esperanza
de un amor sin espinas.