Si bebí con ansiedad descontrolada el néctar de tus besos.
Si sacié con desesperación mi sed en el venero de tu cuerpo.
Si satisfice mis deseos y mi apetito carnal con tu carne, y tu tiempo
A cambio, te entregué todo lo que tenía, para tu goce y placer,
Fui tuyo sin poner condición, desde el ocaso hasta el amanecer.
Si fui capaz de hacerte gemir de pasión y hacerte conocer la gloria.
Fue mutuo y reciproco todo el amor vivido.
No me culpes ni te culpes por todo lo sucedido.
Si hicimos bien o mal, que nos juzgue la historia.
Que nos condene Dios o nos dé el paraíso.
Si hicimos lo correcto o lo incorrecto, fue porque Dios así lo quiso.