Momardos

Un adiós que no entendí.

Me muero pensando,

¿Hice algo malo?

Me lo repito, una y otra vez.

Solo quería seguir hablando,

charlando y bromeando,

como lo hacíamos de vez en cuando.

Pero en el camino,

ambos hemos cambiado.

Después de tantos años,

parece que un adiós

nos hemos ganado.