El opuesto amor no es antipatía,
Sino que la más pura indiferencia;
Pues lo que duele es el olvido
De lo que una vez se ha vivido.
No hay más dolor que en roto
Y deprimente corazón remoto,
Que quema el alma y fatiga;
Pues el amor real castiga.
Te quema hasta los cimientos,
Dejándote tan solo con momentos
De que alguna vez estuviste ahí,
En su mente justo allí.
Pues, solo encuentro dolor
En cenizas donde hubo calor,
En las que hubo un sincero, amable
Corazón realmente triste y lamentable.
Autor: Samuel Fuentes