Por mucho que lo piense, el misterio crece; entre más analizo, la duda florece. ¿Es esto el dibujo final que me has trazado, o un simple borrador que la realidad ha disfrazado? ¿Es amor verdadero lo que siento palpitar, o solo un hábito monótono que aprendí a aceptar?
Piento y no hallo respuesta en la arena, solo miles de dudas que multiplican mi pena; un ejército de miedos, millones de temores, que pintan mi vista de falsos colores.
¿Cuándo llegará el día de hallar la verdad?
Esa respuesta cifrada en mi propia ansiedad. Este pensar que no para, que me empuja al abismo, hasta volverme loca en mi propio egoísmo.
¿Locura? Sí, locura que emerge del alma, una euforia maldita que me roba la calma, que grita de rabia al no poder descifrar el enigma absoluto de tanto pensar.
Grita el alma con furia, buscando el acierto, ante la duda que dejas en este desierto; esa duda que causas con mano cobarde, para luego marcharte... mientras todo mi mundo arde.