Solo el amor, ese dulce dolor,
inventa la luz en los ojos idos.
Solo el amor, con su mano triste,
logra encender los cuerpos muertos.
Es una lástima no verlo a tiempo.
El barro se queda solo y frío.
Sin amor, la maravilla es un fantasma.
Un recuerdo de lo que pudo ser.
Miras tus manos vacías en la tarde.
Falta ese fuego que levanta la ceniza.
Solo el amor, con su terca melancolía,
trae los milagros de vuelta a la mesa.
Consigue encender lo que ya no respira.
Sopla la vida en el polvo abandonado.
Solo el amor crea la belleza.
Lo demás es solo invierno y olvido.