El desposeído
De discreto equipaje, el desposeído va.
Desconfiando de la esperanza y los placeres del lujo y la comodidad.
Aferrándose a la Fe y la disciplina, el desposeído va.
Prefiere cargar con pocos deseos, por temor a la frustración y la ambición.
Enemigo de la ignorancia y la hipocresía, desenvaina un libro y siembra su camino con granadas repletas de verdad.
Admirador de los sentidos,
Elige el silencio para cuidar el oído; y a la vista la protege procurando no brillar demasiado.
Trabajará incesante, en lo posible bajo el seudónimo del anonimato, esmerándose en pulir sus defectos y potenciar sus virtudes; y sin pedir nada a cambio, el desposeído seguirá yendo.