Lucía Gómez

ROSAS AMARILLAS...

Las rosas amarillas en la mesa de noche

y el corazón poniendo todas las palabras

en desorden.

La vida en breve y el amor en vilo,

solo por una tarde.

Un suave olor a cedro y a geranios florecidos,

que buscan suavemente el sol en el poniente.

El viento frío colgando en los amaneceres

y el amor que se rompe en las cuerdas ajadas

de una guitarra vieja que ya no toca nadie.

 

El cielo color púrpura detrás de las montañas

y la mirada etérea, tragándose la vida.

Las flores amarillas muriéndose despacio

en la mesa de noche.

La vida que alza vuelo en los escaparates

y alguna melodía colgando

de la tarde.

L.G.