Una voz

El Rico y Lázaro


El Rico y Lázaro

Óxido y telarañas los rodean, y no ven.

El rico vive en templos inmensos,
cómodos con lujos, atiborrados sus vientres.

Lázaro es decapitado y escupido, 
atribulados son los santos 
en clandestinidad,

en las cloacas,
en la horca.

Mas en las cárceles
se oyen sus himnos de alabanza.

Lázaro se arrastra y la tierra se lamenta,
padece aplastado por homicidas.
El rico lo abandonó cuando vino el lobo,
huyó con su salario a las ciudades con sus brujerias.

El rico ve santas sus riquezas y las ofrece a Dios,
su gente diezman y ofrecen a mamón como tributo;
abominables le resultan esos sacrificios y ayunos.

Lázaro muere por amor a Jesús

y por amor su vida se multiplicará;
su cuerpo tendido en el suelo,
resucitará la semilla al ser sembrada.
El Buen Pastor conoce a sus ovejas

y sus ovejas también lo reconocen.