Marietha

La condena de mi alma.

Siempre he pensado que los mejores versos se crean en la desgracia y la tristeza.

Hoy me siento triste y totalmente desgraciada.

Tengo ese pensamiento de que no merezco ser feliz, de que necesito un poco más de tristeza en mi vida, que lo voy a hechar a perder.

O que simplemente algo va a pasar porque no es para mí una vida fácil y alegre.

¡Todo lo que toco se chinga! ¡Se jode!

No quiero tocarte, no quiero mirarte, besarte o poseer te porque se que algo va a pasar, algo tiene que salir mal.

¡Déjame ser infeliz y no te preocupes por mi!

Se que soy horrible y que no me entenderás.

Ódiame, pero no odies la humanidad.

¿Me gusta ser dramática? ¡Claro! ¡Me encanta!

Prefiero ser una bohemia cruel, 

Que una enamorada simple.