A Dios le sigo implorando
que me acompañe la suerte,
que hasta que llegue mi muerte
mujer, me sigas amando.
¿Fue un regalo de la vida
ó decisión del Señor?,
a quien deba ese favor
le daré lo que me pida.
No fue fácil coincidir
con alguien que entrega todo
sin apenas exigir.
Yo quisiera, de algún modo,
poder llegar a cumplir
lo que siento en lo más hondo.