En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió
a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. 1Jn.4:9
…se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. 2Tes.2:10b
La humanidad, Señor;
¡Qué triste situación!
Amada, amor buscante y ajena de Tu amor.
De amor interrogante, ¡sin ver Tu exclamación!
Del gran amor Divino,
¡qué ingente la porción!
Con que al mundo abrazó Dios la vez que su Hijo vino.
Al pecado ese abrazo de amor, la solución.
Quien diera que quisieran
todos ser abrazados.
En hombres y mujeres así reverdecieran,
los mustios corazones, de amor y no pecados.
La humanidad, Señor;
¡Qué triste situación!
A la luz de su hoguera cree el hombre estar mejor.
La llama es a la vela, su gloria y perdición.
Amante Dios del cielo;
¿Por qué el hombre ha de andar?
Como una hoja marchita que espera solo el suelo.
Pudiendo ser riachuelo que fluye en fe hacia el mar.
Si hacia Tu vaso lleno,
llevara el de él vacío;
el hombre conociera el sabor del amor pleno,
pues lo que ayer bebiera, hoy le sería hastío.
Amor divino habiendo, se pierde en desamor
el alma, no sabiendo, que en Cristo hay salvación.
La humanidad, Señor;
¡Qué triste situación!