TIEMPO DE DESCUENTO
Mientras el cuerpo aguante,
un poco de tiempo añadido.
En el campo de juego de la vida,
haciendo regates a mi tiempo,
es tiempo de jugar un poco,
un poco más para retozar.
Para tirarme al césped,
para paladear más,
para chupar todo
ese néctar por ahí.
Para alargar la fiesta,
hasta que el cuerpo aguante,
hasta que los pulmones exploten,
hasta que los riñones dejen de respirar,
hasta que me envenene por todos lados de vivir.
Hasta que el cuerpo diga basta,
alargaré un poco más,
es tiempo de huir,
huiré adelante,
hasta el fin.
En la fiesta,
esa fiesta final,
con el epitafio
de “viví demasiado
para tan larga vida”.
Es tiempo de descuento,
para asaltar y desplazar la tristeza,
es tiempo de hacer las locuras que no hice,
de retozar rodeado de margaritas, de saltar a la piscina,
de convertir en una fiesta todo, de dilapidar todo,
para qué dejar nada atrás, es hora de librar,
en esa fiesta que no se acaba,
hasta que no abra los ojos,
en la fiesta sin límites.
Es tiempo añadido,
robando horas,
en la fiesta
sin final.
En mi partido,
en la final sin ganador,
tiempo para jugar un poco más,
hare de mi partido una fiesta final.