Tus días y mis años
no seguían el mismo camino,
tú, alma libre que explora el mundo
yo, poeta melancólico sin rumbo...
Y un día
encontré tu mirada,
tu aroma despertó mis fantasías,
tu presencia
dio vida a mi poesía...
¡Cruel ironía!
saberte tan cerca
y nunca poder tocarte,
sentirte en mi alma
y nunca poder alcanzarte...
Quizás en otra vida...
al fin,
pueda amarte...©