__Verso de rancho__
Un verso,
como un buen cocido:
se deja junto al rescoldo,
despacio,
con lo mucho que se calla
cortado bien menudito.
Un pellizco de sorpresa,
sal al final,
y un largo silencio
entre vuelta y cucharada.
Se cuece
como el frijol en la lumbre,
sin apuro ni alboroto,
hasta que el alma le encuentre
su sabor hondo y sencillo
Emiliodr/Mayo 31/26
bajo el canto de los grillos.