Marie Paule

¿Adónde te fuiste, mamá?

¿Adónde te fuiste, mamá?

 

Echo tanto de menos tu mirada acariciando mis esperanzas, y tu voz tan suave susurrándome que nunca se va el amor.

 

Por la noche, ya no estás conmigo para besar mis sueños cuando me duermo. Y tus brazos ya no envuelven mi pesar.

 

¿Adónde te fuiste y por qué?

¿Será que hice algo malo?

¿Será que ya no merezco ser amada?

 

Los días están tan vacíos de ti, y las noches están llenas de preguntas sin respuestas. Sólo queda inseguridad. Ya no me toma de la mano mi mamá cuando tengo que avanzar.

 

Pero, aun así, quiero que estés orgullosa de mí. Así que, si lloro mucho, es sólo por dentro, te lo prometo. Para que cuando vuelvas —porque volverás, ¿verdad, mamá?— no creas que te guardo rencor. Para darte la prueba de que merezco ser amada.

 

¿Adónde te fuiste, mamá?