No es poesía por su rima, su métrica, su prosa o sus versos.
Es caminar por el bosque de la vida, a cada latido, sintiendo su esencia;
sin auriculares, escuchando lo que el mundo regala en silencio.
Es el latido de un corazón que expresa lo vivido,
mientras teje con paciencia las costuras del alma a base de esfuerzo.
Es todo aquello que se comparte, lo que ha sido bañado por la experiencia,
fruto de lo vivido, con o sin peso.
Es presencia, es escucha y es autenticidad; es música que se vuelve palabra.
Son las costuras de cualquier alma, mostrándose tal y como son ante el universo.
Poesía es comprender que la poesía suma cuando también rima con el universo...
en cada letra, en cada palabra y en cada verso.