El revés del siglo
Te busco antes del aire, padre.
Abro la puerta de tu cuarto de niño
cuando tus manos no eran bosque de hachas:
dos temblores solos, tanteando el vacío.
¿Quién cosió la sombra en tus manos?
¿Quién te dejó inviernos bajo la lengua,
si venías de luz, de pan sin ceniza?
Miro tu infancia.
El hueco donde el cielo se hizo nudo.
Estuve ahí limpiando tu frente,
antes que aprendieras a cortar.
Fuiste el primer muerto de esta casa,
viniendo a lamer en mi espalda
la sombra que no pudiste cargar.
Te miro desde el revés del siglo:
herida que aprendió a ser diente,
clavo gateando en mi sangre,
dejando óxido en la carne.
Fuimos dos huérfanos de distintas lluvias, padre.
Había que morderse los ojos para mirar.
Ojos que no aprendieron a descansar.
Aquí solo queda el frío,
este pacto de sangre y herrumbre.
Todavía mastico del mismo plato.
F
I
N
Autor
© Nelly Cevallos-Liora
31 de mayo al año 2026