Habian pasado unas pocas horas desde que sali del utero, ella me transportaba al cuarto de post partos
y con prisa preguntaste cual era mi genero, la respuesta te dejo frustrado.
Pasaron muchos años y me enseñaste que el espacio no era mio, que el valor no era mio, el lenguaje no era mio, el aire no era mio, muchas cosas no eran mias,
Aprendi a ser dos personas, la que existe y la que no existe; la primera para funcionar biologicamente y la segunda que mira desde adentro pero que no puede opinar.
Fuiste oso y puma, nunca caballito de mar.