Regresa a casa no andes rodando
y en malos pasos que tus hijos
te necesitan ,tú como siempre me
respondías: Cuídalos.Aunque no era
su padre como me dolía al ver como
sufrían, tomé la crianza de ellos
y no le faltaba nunca el pan y caminaron
derecho por mis consejos ,
hoy me reclamas porqué ellos no te
dirijen la palabra y en cambio están
pendientes de mi y sus bendiciones
siempre me llegan a casa.