Oh dulce muerte no puedo esperar
más para conseguirte y poder al fin
descansar en paz...
Hace un mes te llevaste a mi mejor amigo, cortaste la flor más linda de
todo mi jardín...
sé que no podía evitar nada de todas formas nunca he podido hacerlo ni siquiera esas veces que me hicieron cosas horribles
cuando era una niña
—Oh muerte querida ¿dónde estás? te pregunté con lágrimas en los ojos y la garganta hecha un asco
—En las sombras hija mía esperando para llevarte o para que tú misma te entregues a mi...
yo sonreí de oreja a oreja y te dije
—Pronto estaré acompañándote en las sombras acechando contigo a aquellas personas que no pueden vivir en paz consigo mismas y buscan desesperadamente salir de su melancolía eterna...
Pronto podré reunirme con él...con mi amigo y podremos volver a conversar por largas horas en aquel lugar lleno de llamas desesperación y melancolía....