ENAMORADA DE TI MI SEPTIEMBRE…
Septiembre me envuelve en sus brazos de amor.
Igual como lo hiciste tú en aquella noche de dolor.
Septiembre es mi amor porque despertó en mi el deseo de
Sentir, abrazar, soñar, ver las estrellas brillar en tus brazos.
Me llevaste en el vuelo de libélulas que ajenas brillaban para mí.
Septiembre mes de lluvias, placeres, amores, colores, besos y tequila,
Mes de arco iris, me dio motivos para amarte tanto ¿Recuerdas me llamabas arcoíris?
Esa noche llegaste como un huracán y dejaste toda la lava ardiendo dentro de mí.
Hacia frio y yo temblaba aquella noche oscura de diciembre llena de estrellas brillantes.
Tus ojos brillaban cómo las estrellas en el cielo de tu cielo, tan lejano
al mismo tiempo tan cercano, fuiste mío toda esa noche y me quede en tus brazos,
Preámbulo de muchas noches más, nunca olvidaré cómo empezó la magia
de esa fantasía, cómo de pronto me vi envuelta en tus brazos amándote,
y pensando con el deseo de que te quedaras conmigo todas las noches siguientes.
Dios sabe cómo tejer la cuerda con la que ata los amores para toda tu vida.
te pido perdón por amarte tanto, y no querer dejarte ir, a tu vida ordinaria.
Creo tan real mis fantasías que un septiembre sin ti no lo quiero vivir.
Me embriagaste con el olor de tu piel, las tantas noches que mi amor te di,
me enrede en tus brazos que muy fuerte me sostuvieron cuando yo iba cayendo
Por el precipicio del dolor de haber perdido unos meses antes a mi hermano,
Jamás diré que fuiste la cura de ese momento, no tengo explicación, solo me enamoré de ti.
Solo sé que este amor me nació desde mis entrañas, y no voy a destetarte nunca.
Eras cómo un niño asustado pero al mismo tiempo, valiente y atrevido
Eres fuego y pasión en noches de invierno abrigado a mi pecho tomando de allí,
Lo que te hace feliz, y a mi me sustentan tus brazos bajo las sábanas de la pasión.
Ruego a Dios que te bendiga con salud, felicidad, alegría, que tengas una vida feliz.
Eres mí septiembre, septiembre que tanto esperé, después de llorar mucho por ti.
Por un saludo que me diste y así fue cómo llegaste a mi vida aquella noche estrellada.
y así aprendí a amar de nuevo ahora vivo para amarte y me moriré amándote.
¡Se feliz mi amado septiembre porque tu felicidad es la mía!
Alicia Pérez Hernández... México
No es la pluma la que escribe, es el alma
Todos los derechos reservados©