__Cocción del verso__
Un verso se va haciendo
como sopa en el fogón;
a fuego lento creciendo
dentro del corazón.
Se le agrega la memoria,
un puñado de emoción,
y miguitas de la historia
que guardó la habitación.
Una chispa de misterio,
dos granitos de ilusión,
y el callado ministerio
de la lenta reflexión.
Cuando al fin está servido,
sin adorno ni pregón,
lleva el sabor escondido
de una antigua confesión.
Emiliodr/Mayo 30/26