El beso maternal es dulce vino
que lleva de bondad lo más sublime;
compuesto con la savia que redime
de penas y de llanto tu destino.
Ofrece con espíritu divino
el néctar de la fe, la cual suprime
el riesgo del dolor; del cual exime
a tu alma de incesante peregrino.
El beso maternal nos purifica
y es símbolo de mística ternura;
portando del consuelo paz que indica
que es manto celestial de la dulzura;
bordada del amor que fortifica
trayendo en su fulgor la luz mas pura.
Autor: Aníbal Rodriguez..