Tenemos Papa nuevo, un agustino,
sucesor del argentino Francisco,
y, aunque yanki, va y le montan un cisco
los presidentes yanki y argentino.
Las salsas de estos dos apestan tanto
y es de tal magnitud el alboroto
que causan, que alterado yo me noto
y por poco hasta me olvido de tu santo.
No he podido llegar, pues, hasta el punto
de ver tu nombre en ese calendario
que edita el Vaticano; me lo apunto
para el año que viene y, mientras tanto,
como siempre ya, el último de mayo,
te felicito, amiga, por tu santo.
© Xabier Abando, 31/05/2026