Luis Rayo

SABOR A TIERRA

 

Bebió un río de rosas,

sus hojas llenas de vida;

fueron sus espinas, con verdes tallos,

las que se enraizaron.

 

En sus sueños de años,

el sabor de la tierra fue más de su agrado.

 

No volteó a ver el pasado

ni se arrepintió de haber perdido los días;

solo caminó sin rumbo,

cruzando el río que le dio de beber.