Antonio Portillo

El piano no quiere ser testigo


Hoy el piano no quiere ser testigo.
Las notas se pliegan en su caja,
como si supieran
que hay silencios
que pesan demasiado para afinarse.
Pero el aire insiste en guardar
las vibraciones que los dedos no pulsan.
En esa pausa
la música respira hacia dentro,
sin martillo,
sin cuerda,
sin testigos.
Un eco
que vibra
y no se extingue.
En ese temblor
se sabe lo que nunca fue sonido:
una nota que no se escribe,
una ausencia que no se afina,
un acorde que no pide resolución.

 

Antonio Portillo Spinola ©️