Devenir.
Aún me queda música
En mi alma dorada…
Y en el sentir de esta piel
Que se deshoja en letanía
Como una nota exigua
Que tienta y se hace efímera.
Rapsodia atemporal del alma.
Aún me queda ritmo…
Por mis venas jinetea
Un caballo puro sangre;
Azabache como la noche
Que cuelga de mi amuleto.
-(Mi corazón aprendió a bailar
En clave Morse y sin fémina)-
Todo me llega sin eufemismo
Y, como fugaz estrella sin destino:
Se aloja intermitente
En la vaguedad accidentada
De estos pies encallecidos
Que aún saben su camino.
Aún me queda música
En las heridas doradas
De esta guitarra que no afino en mi cuerpo.
Ferrán Sorel- Copyright.
29-05-26