Alguna noche te sueño,
cálido anhelo imposible,
rayo de luz infalible,
dudoso doblo mi ceño.
¿Por qué, hermosa mañana,
se fue la noche deprisa?
Robándome la sonrisa,
se hizo tu sombra lejana.
Tal castigo merecía
por un error cometer,
tener hoy que amanecer
en esta cama vacía.
Cuando pienso en el ayer,
cómplice solo sonrío,
mas la vida es como un río
que hacia el mar ha de correr.