Fernando Miguel Penabaz Castillo

Ventana

La ventana.

Tu amor se me escapó 
por la ventana,
la misma por la que un día,
lejano ya, ardiente entró.

No soy como el príncipe
de la opera,
no tienes solo una  noche,
para averiguar mi nombre,
tienes toda la vida,
si no tienes reproche.

Porque a veces nos equivocamos,
con todos,
hasta con los que amamos,
no tengo un anillo que salvar,
ni vivo en la comarca,
 no soy Frodo.

Lo que si sé, a ciencia cierta,
es que cuando llegas,
la luz traspasa esa ventana,
nunca me quedo con ganas,
y mi alma se siente cubierta.