Por un instante—
quise parar.
No pensar.
No seguir.
Solo saber
qué ocurre
cuando todo
se detiene.
Ese borde—
donde el cuerpo
ya no sostiene
lo que habita dentro.
Lo pensé.
Sí.
Pero algo—
desde muy adentro—
dijo:
no.
No con palabras.
Con fuerza.
Pequeño.
Pero firme.
Esa parte
que no se rinde.
Que no explica.
Que no se ve.
Pero está.
Y tira de mí
hacia aquí.
Hacia lo simple.
Hacia lo que aún
late.
Las cosas pequeñas.
Lo que duele
y aun así
importa.
No sé qué hay
después.
Nadie vuelve
para decirlo.
Pero esto—
esto que soy—
sigue.
Cambiando.
Rompiéndose.
Volviendo
a empezar.
Soy eso.
No algo fijo.
Algo
que se transforma.
Y en medio
de todo—
me quedo.
© IP . India