alicia perez hernandez

Inspirada en tu poesía...

Inspirada en tu poesía... Para Álvaro S.

Pasión Desatada…

Cuanta pasión desatas en mí en noches de desvelo.

Noches que te sueño entre mi piel desnuda y entre las letras de tu poesía.

Me Siento Desnuda Cada Vez Que Te Leo.

Se Me Va La Noche Soltando Las Cintas De Mi Baby Doll

Deseándote A Mi Lado Para Que Apagues El Ardor De Mi Cuerpo.

Siento que me estoy quemando bajo tu piel ardiente,

respiro hondo y te respiro a ti y siento tus manos bajar por mi torso,

suspiro hondo, hacia adentro y siento tu piel pegándose a la mía,

mi vientre húmedo, excitado, ya conoce tu olor a hombre brioso,

hay una pasión desatada en mis venas y siento correr la sangre

dentro de mí, es cómo lava de volcán en erupción que va bajando,

Hay fuego en los poros de mi piel…Y

hay calor entre mis piernas, cruzadas ardiendo en tu fuego

que me atormenta, me reclama que vivamos el momento

con fuego abrazador, con que sueles acercarte a mí para ver mi desnudez,

y veo a través de tus ojos, el fuego ardiente, que nos envuelve

en llamas de pasión y arrojando los pensamientos al vació,

para quedar sólo tú y yo, sin cavilaciones, sea vida o muerte esto

que los dos, estamos sintiendo démonoslo todo el placer y vamos a saciar

la pasión que nos sacude, por dentro, latiendo los corazones más aprisa,

se encendieron los rescoldos y los cuerpos parecen estopa encendida,

Gime mi carne, me refugio en tus brazos que me sacian

con el fuego de tus labios y muerdo tus labios, mirándome

en la luz de tus ojos, veo el rojo fuego que nos quema en llamas

encendiando los cuerpos, sentenciados a vivir una pasión desatada.

Descarga tus impulsos y nos hacemos uno porque queremos vivirlo,

Sentirlo, tenernos, disfrutar la pasión que nos consume de amor. 

Nos Hierve La Sangre Sintiendo El Sudor Que Corre Por Dos Cuerpos Amándose.

Alicia Pérez Hernández... México
No es la pluma la que escribe, es el alma
Todos los derechos reservados©

Quizás te diga un día que dejé de quererte,
aunque siga queriéndote más allá de la muerte;
y acaso no comprendas, en esa despedida,
que, aunque el amor nos une, nos separa la vida.

Quizás te diga un día que se me fue el amor,
y cerraré los ojos para amarte mejor,
porque el amor nos ciega, pero, vivos o muertos,
nuestros ojos cerrados ven más que estando abiertos.

Quizás te diga un día que dejé de quererte,
aunque siga queriéndote más allá de la muerte;
y acaso no comprendas, en esa despedida,
que nos quedamos juntos para toda la vida.

POEMA DE José Ángel Buesa