Hay canciones que parecen escritas para ti,
melodías que susurran tu nombre en cada nota,
como si el viento hubiera aprendido a contar tu historia
y la música fuera el eco de tus pasos en mi camino.
En cada verso encuentro fragmentos de tu risa,
en cada acorde, la ternura de tu mirada,
y aunque no siempre las palabras alcancen,
esas canciones hablan lo que a veces callo.
Son como puentes invisibles que nos unen,
recuerdos tejidos entre notas y silencios,
porque en el ritmo de esas melodías, estás tú.
Así, cuando escucho una canción que parece hecha para ti,
siento que el universo nos susurra al oído
que, aunque lejos, siempre hay algo que nos conecta:
el lenguaje secreto de las canciones.