ALTERNO
Siendo un chiquillo, soñé,
mas fui para aquella niña
una rosa de papel.
Al ser muchacho, anhelé,
mas fui para la muchacha
una rosa de papel.
Llegué a ser hombre, y amé,
y para mi amada fui
campanilla y cascabel.
Sobre su vientre, mi cuerpo,
caballo de fuego fue.
Y ella, entre mis torpes dedos
fue, una rosa de papel.