La palabra
no dice lo que
el silencio
guarda;
Se conoce, se sabe
y se calla.
Una sonrisa
furtiva
del silencio
guarda:
conoce, sabe
y calla.
Tu, sola, mirada
congelando
al silencio,
esconde:
conoce, sabe
y calla.
A saber hay pasiones
pasajeras:
que las palabras no alcanzan,
que las sonrisas a callan,
y que las solas miradas
aún guardan.