Rumbo al Vergel de la libertad de Venezuela
A veces habito el colapso,
trémulo de pánico
en mi cuarto,
pero me levanto.
Aguantando la tormenta
cruzo la cruel vereda,
donde la gente da la pelea
por una nueva Venezuela.
Miro el lejano horizonte
y me examino por dentro,
cargando con el asombro
de este largo tormento.
No es un dolor personal
este destino gris,
es la quiebra estructural
que hoy me toca vivir.
Siento que no puedo más,
que me hundo en el lodazal,
pero no pierdo el afán
del florecer nacional.
Entre caminos pedregosos,
tan duros como tortuosos,
lucho por mi nación
y su pronta liberación.
La esperanza que renace
ya se extiende por doquier,
en abrazos que nos unen
rumbo a un nuevo vergel.
Ya diviso el amanecer
de mi suelo natal,
sueño con la dicha plena
de su libertad.