Hoy vengo a desenredar el dulce nudo
los lazos que mi pluma te ofreció,
pues el amor no quiere quedarse mudo
en el tierno destino que nació.
Aflojo los enredos del camino
los hilos de la duda y la ansiedad,
dejando que este soplo tan divino
se vuelva una absoluta realidad.
Ya no son laberintos mis canciones
sino senderos limpios y derechos,
donde se aclaran todas las pasiones
y encuentran el descanso los dos pechos.
Te saqué del enredo de mi mente
para entregarte el alma sin barreras,
y amarnos bajo el orbe, abiertamente
en una primavera sin esperas.
UnDesenredoParticular
©Violeta