Hoy el viento trae tu nombre como un sollozo
La penumbra de tu adiós se postra nuevamente en mi sombra
Y el sentir lejana tu mirada blanca sobre mí póstume alma
Me hace recordar la pena que dejó el viento cuando te apartó de mí.
Noches de incesante llanto pasé pensando en ti
Gritando tu nombre a las voces que habitan en mí
Buscando entre sombras un beso que guardaras para mí.
Hoy en mi soledad no vuelvo a ti
Pues has dejado mi recuerdo lejos, muy lejos de ti
Y aprendí a vivir sin corazón, a mirar sin ojos
A hablar sin palabras, y a amar, sin tenerte a ti.
Solo recuerdo, tal vez las dulces palabras que calmaban mi existir
Ser el príncipe, de tu castillo sin fin
Soñar de día mil noches en ti
Recuerdo que me querías, y que te quería yo a ti.