Kamar Oruga
Ajedrez
Allí comienza la vida
como el accidente de estrellas que es
y se nos va deshojando
en el suave contacto con lo desconocido.
Hoy la vida y la muerte
juegan éste ajedrez inconsciente.
No hay sombras
que depuren tu mirada,
a través del instante
en el que se caen las máscaras,
faros de luz
son cómplices del sueño,
y aún construyen en el cielo,
herencia y fuego,
en los márgenes del recuerdo.
Ya el tiempo pasa
como un viento de misterio
y la noche duerme con los muertos.