Kamar Oruga

Ajedrez

Allí comienza la vida como el accidente de estrellas que es y se nos va deshojando en el suave contacto con lo desconocido. Hoy la vida y la muerte juegan éste ajedrez inconsciente. No hay sombras que depuren tu mirada, a través del instante en el que se caen las máscaras, faros de luz son cómplices del sueño, y aún construyen en el cielo, herencia y fuego, en los márgenes del recuerdo. Ya el tiempo pasa como un viento de misterio y la noche duerme con los muertos.